¡Esto es un no parar de parejas bonitas! Este sábado hemos tenido la suerte de poder estar en la boda de Noemí y Daniel.
Llevamos ya mucho tiempo queriéndonos desde la distancia y estamos deseando abrazarnos, reunirnos con las personas que nos hacen felices y a quienes echamos de menos en nuestro día a día. Por eso, las bodas son este año más necesarias que nunca, porque estamos ansiosos de sentir el calor de la familia y los amigos.
Empezamos esta boda en el pueblo del novio, San Martín de Pusa, donde pudimos hacer unas fotos en la intimidad de su casa con su familia. Después, a pocos kilómetros, fuimos al encuentro de la novia en la Pueblanueva, donde ya nos dimos cuenta de que la boda iba a ser movidita porque sonaban petardos venidos desde Valencia por todas partes.
Al llegar al Olivar de Santa Teresa, donde tuvo lugar la celebración, el ambiente se llenó de risas, música en directo y mucha gente con ganas de pasárselo bien.
Gracias Daniel y Noemí por elegirnos para vuestro día y gracias también a la gente tan maravillosa que os rodea, que nos hacen sentir como si estuvieramos en nuestra casa.










































































































